El Dr. Ramón Gallegos define la inteligencia espiritual como "la capacidad de ser feliz a pesar de las circunstancias" (2006). Su libro "Inteligencia Espiritual" es el pionero en España sobre el tema.
Doy por sentado que las personas mayores de edad tienen la capacidad intelectual suficiente como para ejercer con responsabilidad su voto en nuestra sociedad democrática. Es decir, poseen un coeficiente intelectual, com diría Binet, suficiente como para saber lo que hacen como ciudadanos.
El trabajo desarrollado por Daniel Goleman sobre el concepto de "inteligencia emocional" es la mejor fórmula para predecir nuestro éxito en la vida social y laboral, ya que el coeficiente intelectual solo predice el éxito escolar. Muchos directivos dirigen hoy en día su empresa apoyándose en la teoría de Goleman con excelentes resultados.
Sin embargo, en la actualidad, hay una inteligencia que debería ser la verdadera brújula en nuestras vidas: la INTELIGENCIA ESPIRITUAL, es decir, la capacidad que nos permite elegir el el camino más valioso para nuestra vida:
-para afrontar el sufrimiento
-para trascender el dolor
-para poseer un alto nivel de conciencia de sí mismo
-para ser inspirado por visiones y valores como el poder de la risa, la importancia de la paz, el poder del amor...
Este tipo de Inteligencia Espiritual está relacionada con el bienestar y con vivir una vida feliz. Y hay que educarla.
De momento solo los Centros con ideario católico se ocupan de su desarrollo. Es una lástima que ninguna Ley Orgánica de Educación en España la tenga presente.
¿Por qué no educar a los españoles para ser ciudadanos felices?




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