domingo, 13 de abril de 2014

En todas las instituciones hay un Judas

En todas las instituciones ha habido, hay o habrá un Judas, alguien que se venda por unas monedas o por unas promesas, una persona que traicione los principios con los que un día comulgó y que apele a que lo hace por el bien de los demás.

El fin no justifica los medios. La traición es traición. Si hoy traiciona a unos, mañana traicionará a los otros, a no ser que su arrepentimiento le haga pedir perdón y regresar al punto de partida. Pero la decepción es tan grande que ya no cabe devolverle la confianza. Quien traiciona una, traicionará mil veces.

Incluso hay quien, como Judas, no puede con su remordimiento de conciencia. Esto hoy en día es un más difícil todavía. Ya ni siquiera los traidores tienen la altura moral, si se puede llamar así, del tal Judas.

Judas se ahorcó, los traidores actuales siguen su vida como si nada y buscan desesperadamente los titulares para publicar su hazaña. E, inevitablemente, son noticia por su excentricidad.

Hay Judas en todas las instituciones, y si no les hay les habrá, porque el ser humano es débil por naturaleza, a no ser que se haya educado para la fortaleza.

Sin embargo, es más difícil encontrar en todas las instituciones un líder ejemplar, una persona que sirva con su ejemplo de referente moral para los demás. Esta debería ser la verdadera exigencia en democracia, la búsqueda de personas ejemplares que den argumentos con su propia vida y que arrastren a los demás a trabajar por un mundo mejor.

viernes, 11 de abril de 2014

Jugando en Europa: el terreno de juego es la economía

Aún recuerdo aquella famosa frase de un ex-presidente español que afirmaba que estábamos en la Champions League de la economía. Cuánto nos ha hecho sufrir esa mentira, cuánto tiempo perdido y cuántas empresas han quebrado por confiar en ella.
 
Si el punto de partida de la Unión Europea fue que no se volviera a repetir una guerra mundial porque Europa ya no se lo podía permitir, el desarrollo de esta idea nos ha conducido a un terreno de juego donde la economía de mercado sigue  las mismas reglas que la calle: todo vale para sobrevivir.
 
Cuando afirmo que todo vale me refiero a cualquier tipo de mecanismo que sirva  a cada país para conseguir la mayor cantidad de dinero posible para invertir en sus ciudadanos. Así de claro. La diplomacia desaparece en la negociación, hay que arrasar.
 
Aquí estamos y aquí nos detenemos. Porque va a ser muy difícil tratar otros temas en Europa. Lógicamente, el objetivo español es salir de la crisis. Nada más y nada menos. Quien quiera hablar de otros asuntos es un irresponsable.
 
Con las cifras sobre la mesa, con el desempleo como principal problema en España, quien quiera tratar otra cuestión es un egoísta o tiene la vida resuelta y podía pensar que hay personas pasando graves necesidades involuntariamente.
 
Aquellos que se llenan la boca con su victimismo paralizante no aportan nada a un debate en el que hay que buscar soluciones contra el paro y contra el drama de unos hijos que tienen que emigrar. Quienes tengan el trabajo seguro podían mirar más allá de su ombligo.
 
Ser solidario no es obligatorio, pero que no exijan lo que ellos son incapaces de compartir: soluciones.

lunes, 7 de abril de 2014

Esa costumbre tan española de insultar

Hemos comenzado la semana de una manera especial, con portadas en las que un conocido periodista y el concejal de un partido político se han apuntado a esa costumbre tan española de insultar públicamente para lograr protagonismo. Y lo han conseguido. El primero, persona educada, fue expulsado de un plató. El segundo, lejos de ser ejemplo para sus compañeros de partido, ha sido denunciado.
 
Los dos pseudo-protagonistas han buscado la foto, no puedo pensar otra cosa, ya que es inconcebible que  sean personas que desconozcan las reglas de juego de la convivencia.
 
Estos comportamientos públicos, ejemplo de lo que sucede también en otras circunstancias donde no hay cámaras ni flashes, no se deben consentir por las partes insultadas. ¿Por qué aceptar con normalidad que alguien pierda los papeles y ejerza la violencia verbal hacia nuestra persona?
 
Me ha parecido ejemplar la postura de Angeles Pedraza. Con su denuncia pone de relieve que la conducta del concejal de romper las normas básicas de convivencia tiene unas consecuencias que, indudablemente, él no ha sabido calibrar.
 
Ninguna persona se merece descalificaciones, ni privadas ni públicas.
 
Lo más escandaloso es que son las mismas víctimas las que insultan a esta mujer valiente. Se podrían dar nombres, apellidos y pruebas. Son las mismas personas  que no aceptan la democracia interna de la AVT. Ya cansan.
 
Enhorabuena Angeles, siempre sabes estar en tu sitio.

viernes, 4 de abril de 2014

Un lugar llamado Europa donde nos jugamos un mundo mejor

Los acontecimientos cotidianos los puede tomar uno a su elección: como un aprendizaje, como una comedia, como una fiesta...o como una desgracia, una tragedia o una broma macabra.

Así podemos leer las noticias, con unas gafas o con otras, con las del optimismo o con las del pesimismo. Sin embargo, los científicos recomiendan, por salud mental, interpretar la realidad desde sí misma, de ahí el concepto de realismo, que se aplica a todas las disciplinas: educación, investigación, sociología, política...
 
Aunque falta mucha pedagogía sobre las instituciones europeas ya conocemos todos la importancia que tienen en nuestro día a día las leyes que se elaboran en Europa y las decisiones políticas que se toman allí.
 
A pesar de que hay una corriente de euroescepticismo que recorre la Unión Europea, España es una nación privilegiada en este sentido, la mayoría pensamos que la unión hace la fuerza aunque hayamos asistido recientemente a fracasos estratégicos estrepitosos como el de nuestro papel en la crisis ucraniana, donde cada nación ha ido por libre y solo Alemania haya sido capaz de liderar una voz común.
 
La defensa de una política conjunta es una de las grandes tareas pendientes, una debilidad que ha sabido aprovechar muy bien Rusia y que si no se corrige será un problema a medio plazo.
 
Otro punto débil es la lucha antiterrorista. Un asunto muy grave que trae de cabeza a las víctimas y a todas las personas de bien. Es denunciable públicamente que nuestros políticos estén dejando a Bildu solo cuando se dirimen asuntos como la doctrina Parot. Es imperdonable que en Europa se identifique a este partido como representante de todos los españoles por llevar una credencial de partido español. Es impresentable que el resto de partidos políticos permitan a los representantes de la ideología del terror que defiendan a todos los españoles. A mí no me representan.
 
Lo que ha ocurrido en Europa con la doctrina Parot es un grave error de cálculo, porque así estamos ahora en España, con los violentos campando a sus anchas y llevándonos las manos a la cabeza. Los ciudadanos contemplamos atónitos escenas de violencia que no se deberían repetir.
 
La formación y la toma de conciencia de que España es Europa es algo que debemos enseñar a nuestros hijos para que en el futuro defiendan sus intereses por la vía del derecho y a través de una comunicación fluida con las instituciones comunitarias. Los eurodiputados también están para resolver nuestras quejas.
 

miércoles, 2 de abril de 2014

A la Iglesia, ni tocarla

Hemos vivido, atónitos, unos días de convulsiones y declaraciones sorprendentes en los medios de comunicación hacia dos instituciones que, en momentos de crisis, son las que más arriman el hombro.

En primer lugar, las declaraciones de Cristóbal Montoro dudando de la palabra de Cáritas. En segundo lugar, las opiniones de Rosa Díez sobre la homilía de Monseñor Rouco.

Lo vergonzante de la situación es el atrevimiento de ambos a criticar a las miles de personas que hay detrás de Cáritas y de la Iglesia Católica. Trabajadores y voluntarios que entregan su tiempo para sacar adelante lo que, muchas veces, el Estado no puede y debe.

Cuando suceden estos "episodios nacionales", lo primero que pienso (y casi suplico) es que no se publique en la prensa extranjera...¡que bochorno!
 
Esos que se llenan la boca, como la señora Rosa Díez, con palabras de tolerancia y moderación han vuelto a desprestigiar la vida de la polis. Y siguen por el camino de su ciega sinrazón, porque no saben reconocer que todos trabajamos por los demás, que muchos queremos una vida ordenada y creemos en Dios. No nos respetan, ni respetan las reglas de convivencia democrática.
 
Los políticos tienen mucho que aprender de los ciudadanos. Algunos lo saben, escuchan y remedian la crisis...Otros lloran por los males de España,  sin nada que aportar...

lunes, 31 de marzo de 2014

Lo que los ciudadanos reclaman: ética y política

En 1893 Durkheim estaba convencido de ser testigo de un tiempo nuevo: el de una sociedad urbana, individualista y especializada (La división del trabajo social). Era consciente del peligro que corría esa sociedad: el vacío de las conciencias, el alejamiento de la antigua moral, la carencia de ideales humanos...

Durkheim no se equivocaba. El panorama social actual es tanto o más catastrófico. Los casos de corrupción han asaltado nuestras pantallas y las portadas de la prensa nacional, día sí y día también. Y lo que nos queda...si queremos limpiar profundamente el Estado de Derecho. Es bueno, es sano.

La luz la puso, no hace mucho, Esperanza Aguirre: hay que pedir perdón por los casos de corrupción.

El ciudadano, los ciudadanos, nos merecemos una sociedad ejemplar, con modelos humanos en los que uno se pueda reflejar y prototipos de personas con una alta talla moral.